Frutas

Manzana - Sandia-Mango

Introduccion

Se denomina fruta a aquellos frutos comestibles obtenidos de plantas cultivadas o silvestres que, por su sabor generalmente dulce-acidulado, por su aroma intenso y agradable, y por sus propiedades nutritivas, suelen consumirse mayormente en su estado fresco, como jugo y/o como postre (y en menor medida, en otras preparaciones), una vez alcanzada la madurez organol├ęptica, o luego de ser sometidos a cocci├│n.

La definici├│n del diccionario de la Real Academia Espa├▒ola no es espec├şfica: fruto comestible de ciertas plantas cultivadas; p. ej. la pera, la guinda, la fresa, etc. Sin embargo, por los ejemplos dados, se evidencia que el t├ęrmino fruta refiere a frutos para uso prioritario (aunque no excluyente) como postre, producidos en su mayor├şa por plantas le├▒osas (es decir, ├írboles frutales; por ejemplo, manzano, peral, melocotonero o duraznero, ciruelo, cerezo, albaricoquero o damasco, higuera, vid, naranjo, mandarino, limonero, banano, mango, papaya, chirimoya, guayabo, etc.) o por plantas semile├▒osas (arbustos frutales; por ejemplo, ar├índano, zarzamora, frambuesa, boysenberry, etc.) y, en mucha menor medida, por plantas herb├íceas (por ejemplo, frutilla o fresa).

¿Por qué Frutas y Verduras?

Algunos de los trastornos más comunes y debilitantes del mundo, comprendidos algunos defectos congénitos, el retraso mental y del crecimiento, la debilidad del sistema inmunitario, la ceguera e incluso la muerte, se deben a una alimentación carente de vitaminas y minerales (comúnmente denominados “micronutrientes”). El consumo insuficiente de frutas y hortalizas (verduras) es uno de los principales factores de tal falta de micronutrientes.
Otros estudios científicos indican que la frutas y las hortalizas no sólo contribuyen a prevenir los trastornos causados por la falta de nutrientes, sino que también reducen el peligro de padecer enfermedades cardiovasculares –otra de las principales causas de enfermedad y muerte en todo el mundo– y distintos tipos de cáncer.
Si bien lo mejor es tomar nueve o diez porciones de frutas y hortalizas al día, las normas alimentarias tienden a recomendar un mínimo de cinco porciones al día. Pero otros estudios indican que la mayoría de la población no satisface siquiera la mitad de este objetivo.

“En estos momentos, un gran desafío para la salud pública es incrementar el consumo de frutas y hortalizas”, afirma Kraisid Tontisirin, Director de Alimentación y Nutrición, en la FAO.

Las ventajas de su consumo

El director de la OMS en el área de Prevención y Promoción de la Salud, Pekka Puska, indicó que “hay una fuerte y creciente evidencia de que un consumo suficiente de verduras y frutas ayuda a prevenir numerosas enfermedades y favorece un buen estado de salud. Sin embargo, gran parte de la población mundial consume muy poco estos alimentos”.

La población no consume frutas y hortalizas por distintas razones: el costo, la conveniencia, el sabor y prejuicios, entre otras. Pero su consumo es indispensable. ¿Por qué?

Porque contienen muchas vitaminas y minerales, y porque cumplen funciones ventajosas para el organismo: la vitamina A, por ejemplo, mantiene la salud de la vista y la inmunidad contra las infecciones; el potasio favorece el correcto funcionamiento del sistema nervioso y los músculos; y las vitaminas del grupo B son necesarias para transformar los alimentos en energía.

Otros micronutrientes presentes en las frutas y las hortalizas, como la vitamina C y la vitamina E, tienen muchas propiedades antioxidantes que protegen las células de los agentes cancerígenos. La vitamina C, en particular, puede incrementar la absorción de calcio, mineral esencial para la salud ósea y dental, así como la de hierro de otros alimentos.

Muchas frutas y hortalizas además contienen una gran cantidad de fibra, que ayuda a eliminar, a través de la digestión, sustancias que pueden ser nocivas y a reducir los niveles de colesterol.